WELLINGTON, Nueva Zelanda.-El triunfo sobre Rumania les permite a Los Pumas encarar lo que viene con más confianza, optimismo y, sobre todo, tranquilidad. Saben que después de los partidos contra Inglaterra, que se les escapó por poco (hubiera sido la primera gran sorpresa del Mundial), y la victoria contra los rumanos, tienen equipo para poder pasar la fase clasificatoria. Las dudas previas a la Copa quedaron atrás. Hoy se muestra como otro equipo más sólido y en condiciones de cumplir con un buen papel en el torneo.

Escocia será el próximo rival. El partido se jugará el domingo, en el estadio de Wellington, al sur de la isla norte. Hasta ahora, ganó los dos partidos que jugaron, pero con lo justo. A Rumania por 34-24 y a Georgia por 15-6. En el último, contra los georgianos, no pudieron anotar ningún try y sólo sumaron a través del efectivo pateador Dan Parks.

Los Pumas deberían ganarle a Escocia, fueron mucho más, pero a no confiarse. A los partidos hay que jugarlos. "Esto no significa ninguna revancha para nosotros con respecto al partido que jugamos en el Mundial pasado. Es un partido más, aunque muy importante", aclaró Juan Fernández Lobbe.

Los Pumas cerrarán la fase clasificatoria contra Georgia, el sábado 2 de octubre en el estadio de Palmerston North. Al igual que los escoceses, otro rival al que enfrentaron en el Mundial de Francia, hace cuatro años.

Los georgianos sumaron su segunda derrota consecutiva y, al igual que Rumania, ya están eliminados. Perdieron por 15-6 contra Escocia y contra Inglaterra 41-10. A pesar de lo que digan los resultados, es un rival muy duro, en especial en el contacto físico. Los Pumas ya lo sufrieron en 2007, al anotarle el cuarto try y conseguir el punto bonus en el último minuto del partido. Nada esta dicho aún.